Hoy hace 15 años
mis padres daban
gracias a Dios por mí.
Hoy doy gracias a
Dios por ellos, por
cuidarme y aconsejarme,
guardo en mis brazos
la estrella divina que
fue mi niñez, y hoy mi
adolescencia comienza a
florecer por primera vez.
Los invito a compartir
conmigo en este día
tan especial.
